lunes, 28 de febrero de 2011

El eslabón perdido...

Como todas las mañanas después de desayunar, tome mi laptop, la encendí, me conecté a internet y empiezo a revisar mis correos; hay uno de ellos que llama mi atención, es para ofrecer "ESPECIALIZACIÓN DEL MÉTODO PILATES EN REHABILITACIÓN FÍSICA" (sic), trae un archivo adjunto, una presentación en ppt (por cierto, pésimamente diseñada), después de la caratula con los elegantes logotipos del hospital que ofrece esta "especialización" y unos bonitos esquemas del cuerpo humano sacados de internet que pretenden darle mayor seriedad y profesionalismo al asunto, viene una diapositiva que ofrece un flamante 15% de descuento a los estudiantes de la UVM, luego, lo que el taller de rehabilitación pilates (¿no habían dicho primero que era una especialización?) me enseñará: comprender las necesidades físicas de cada paciente para desarrollar programas de rehabilitación, acondicionamiento físico y prevención de lesiones (entonces esta especialidad-taller enseña, básicamente, lo que debe de ser el trabajo de un fisioterapeuta) y un renglón abajo la consigna de que es importante conocer y dominar la técnica para poder ofrecer beneficios (osea, de nuevo, una especialidad-taller para enseñar lo que es el trabajo de un fisioterapeuta), después los objetivos generales (debería ser la primera diapositiva ¿no?) que en resumen, son puntos de porqué usar pilates es una maravilla, pero con los verbos redactados en infinitivo; después los beneficios, que por supuesto, ofrece crear superhumanos a prueba de todo (claro, sin mencionar qué estudios respaldan estos beneficios), después las patologías que se pueden tratar (básicamente cualquiera), después a que público está dirigido: terapeutas físicos, instructores de pilates, rehabilitadores deportivos (¿?), entrenadores personales, médicos, personal de salud (¿?), estudiantes, carreras afines; en pocas palabras, cualquiera que pueda pagar mientras no se supere el cupo máximo de 20 personas; después el programa (una especialidad-taller que enseña un método milagro que se puede aprender en 4 días), después el CV de la persona que imparte el curso (certificado por 2 institutos X, sin ningún vinculo a las ciencias de la salud, pero claro que cumple el requisito que al menos una fue tomada en el extranjero) , después vienen la dirección del lugar donde será y claro, el curso va a estar reconocido...con un diploma del mismo hospital que lo imparte y de rehabilitación pilates contralogía (sic), después el material que tan amablemente proporcionan, los costos del curso, y la última diapositiva, por supuesto, la consigna de porqué esta especialidad-taller-diplomado te hará no solo mejor profesionista, sino también mejor persona (y claro, si no lo tomas seguramente estarás poniendo en continuo riesgo a tus pacientes): "...forma parte del continuo aprendizaje y la increíble experiencia de trabajar con el cuerpo humano y ayudarlo a mejorar, brindando calidad de vida...".
Al terminar de ver la presentación me senté a pensar lo que acababa de ver, una muestra más del flagelo que mantiene a la terapia física con el estigma de ser una pseudociencia, y de que el fisioterapeuta es fácilmente sustituible hasta por un entrenador personal; y es que esto es parte de la filosofía que ha acompañado a la fisioterapia desde sus orígenes, que es la búsqueda de cualquier técnica, método o concepto milagro, que en una o 2 sesiones elimine de tajo todos los problemas del paciente; sin importar la evidencia científica que les respalde (el empirismo es la tónica dominante), y es que, es cierto, muchos pacientes llegan con la idea de que la terapia es y tiene que ser milagrosa, pero también es cierto que muchas en muchas clínicas y servicios privados se busca garantizar el milagro de la curación inmediata, por lo cual no es raro encontrar negocios (porque es el término que mejor les define) que ofrecen tratamiento con fisioterapia, medicina cuántica, medicina tradicional china, flores de Bach y un largo, largísimo etcétera.
En fisioterapia la alternativa de encontrar un posgrado universitario o una especialidad que de verdad sea tal es nula en este país (a excepción de la UAM-X, aunque su convocatoria no está dirigida de manea específica a los terapeutas físicos u ocupacionales), por lo tanto, la búsqueda de una educación de postgrado en un mercado laboral cada día más competido, se torna desesperada; porque para el público general no es lo mismo un licenciado en fisioterapia que un licenciado en fisioterapia especializado en método pilates (aunque como ya mencione, para mi la relevancia de una "especialidad" de este tipo no es válida); así, con el boom de escuelas que ofrecen los estudios de fisioterapia a nivel universitario, se empieza a ver también el boom de cursos para certificarse en cuanta técnica milagro existe, claro, todos los cursos son respaldados por las mismas fundaciones o instituciones que "inventaron" el método, que por supuesto, la mayoría de las veces tienen su origen en el extranjero, generalmente en algún país del occidente de Europa; también es característico que su validez científica es dudosa, muchos de los estudios que les respaldan son dirigidos por las mismas instituciones, rara vez aceptan críticas a sus metodologías de investigación, y siempre usan el argumento, de que si bien se ofrecen como una técnica, método o concepto único y milagroso, son solo un complemento a la terapia "tradicional". Al final del día, todos estos cursos son solo negocios de unos cuantos, que se aprovechan de la ingenuidad de los estudiantes o recién egresados, o bien, del hambre de crecimiento profesional o reconocimiento de aquellos que ya tienen años de haber egresado.
No es que esté en contra del crecimiento profesional del fisioterapeuta, creo que si es necesario buscar dar el siguiente paso, después del reconocimiento universitario, de buscar que se creen estudios de posgrado; pero que sean basados en un cuerpo de conocimientos racionales, comprobables y con posibilidad de mejorarlos y ampliarlos (el conocimiento nunca es estático y absoluto); por ejemplo, a mi que la neurología me vuelve loco, me gustaría ver una especialidad o maestría en fisioterapia en neurología, pero que no sea un aglutinamiento de concepto Bobath, con FNP, con Vojta; más bien, que proporcione un cuerpo de conocimientos avanzados en neurociencias que permitan al terapeuta interactuar e intervenir con el resto del equipo médico de manera que pueda al mismo tiempo, ampliar los conocimientos y horizontes de aquellos con los que interactúa; sin embargo, parece que son más las ambiciones de aquellos que monopolizan la educación en fisioterapia, declarados amos y maestros de los conocimientos únicos y supremos, mientras que cualquiera que cuestione aquello que pregonan, quedamos a su vista reducidos a duendes ignorantes que cuestionamos lo que se nos dice por ignorantes (siendo que ignorante es aquel que no busca el conocimiento).
Así pues, me parece que si bien en el papel oficial, el fisioterapeuta es un profesional de la salud con un campo de acción dentro del resto de las ciencias de la salud, en la práctica y mientras nuestra oferta y demanda sea para aprender técnicas, métodos o concepto milagro, seguiremos siendo el eslabón entre las ciencias médicas formales, y las terapias alternativas que están basadas en el empirismo.

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